Fischer

Nuevo año y nuevo viaje a París para celebrarlo. Esta vez mi madre también se apunta y nos invita a todos a cenar al lado del Sena. Allí caté, de nuevo, la Fischer. Y esta vez la reseño: no está mal, nada mal.
El mundo es tan grande y tiene tantas cervezas...
¡yo me he propuesto probarlas todas!

traido de vuelta a Bélgica para bebérmela aquí. De Madrid me llevé una cerveza que había comprado mi padre y no me dio tiempo a catar en casa. Se llama Legado de Yuste y, según anunciaba en su etiqueta, es una Cerveza de Abadía elaborada según la tradición de los Maestros Cerveceros de Flandes, y añade, durante el retiro de Carlos V. ¡Qué complicao! Y tanto viaje de arriba para abajo para que al final no me guste demasiado... Quizás fue de tanto meneo. O quizás fue que era un cervecilla tostada y ultimamente les tengo un poco de manía. Quien sabe.